jueves, marzo 23, 2006

La Puerta de Entrada al Terror.



Los Testigos Mudos No Sirven.
(María Teresa Yupanqui)


Hasta ayer, el periodismo fue el eterno buitre de la Historia, en su mayor parte pagado por los poderes que quieren decidir la vida de toda la Humanidad desde su despacho. Desde hoy, tiene la posibilidad de ser el oráculo que los ciudadanos tendrán para precaver las matanzas que el poder les tiene dedicadas, por esa razón titulé esta 'crónica de una guerra anunciada' con un verso de un poema de mi esposa.
Tratando de encontrarle algún sentido a las noticias aparecidas en la prensa chilena, que cualquier ciudadano común ha tenido a su alcance, he llegado a la opinión fundada de que los últimos acontecimientos regionales conforman un escenario propicio para una intervención militar en suelo boliviano. Su causa: la necesidad de gas natural por parte de EE.UU. Comenzaré por el principio.
En el siglo XIX tres guerras involucraron a Chile con Bolivia y su ex socio, Perú. Se les llamó, en Chile, la Guerra de Independencia, la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1836-39) y del Pacífico (1879-83). Ambas motivadas por necesidades económico-estratégicas.
La razón de la primera fue sacar el conflicto entre criollos y peninsulares de Santiago y llevarlo a Lima. Es bien sabido que las batallas no acaban con todos los adversarios, sino que se deciden con un porcentaje de bajas cercano al cuarto de los efectivos totales, por lo que después de Chacabuco y Maipú aún habían suficientes fuerzas partidarias del orden colonial como para seguir sosteniendo una guerra civil si es que contaban con la esperanza de recibir refuerzos provenientes desde el Virreinato del Perú. Recordemos que el exilio de O'Higgins se debe a la anulación de los rangos nobiliarios en la sociedad chilena, último símbolo del orden colonial español y fuente de prestigio de la aristocracia castellano vasca que siguió dominando la sociedad chilena por el resto del siglo XIX.
La razón de la segunda fue la disputa por los derechos de explotación del guano costero y el temor de Diego Portales (1793-1837) de que la Confederación pudiese ser lo suficientemente fuerte como para invadir Chile desde el norte. Recordemos que en ese entonces la frontera chileno boliviana estaba un poco más al norte de Copiapó. Como resultado de ella fue asesinado el mismo Portales.
La tercera, se debió al incremento del impuesto a las inversiones extranjeras (chilenas) en las oficinas salitreras, el que fue considerado lesivo a sus intereses. Al final, Chile privó a ambas naciones de sus más ricas provincias: Antofagasta (Bolivia) y Tarapacá (Perú). Ambas fuente de salitre y cobre.
El salitre quedó en manos inglesas y financió la Guerra Civil de 1891, que terminó con el gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda (1886-91) al intentar usar dicha riqueza para desarrollar el país (la misma razón del impuesto que originó la Guerra del Pacífico).
Dato extra: José Manuel Balmaceda fue el encargado de asegurar la no intervención de Argentina en la Guerra del Pacífico, mediante la entrega de la Patagonia. Al comienzo de su administración, Ricardo Lagos lo planteó como modelo de su gestión. ¿Qué entregará en esta ocasión?
La historia del Cobre la conoce el mundo. Estaba en manos norteamericanas y fue nacionalizado por la administración de Salvador Allende (1970-73). Después de 30 años, ha vuelto a estar en manos norteamericanas. Un siglo después, Chile parece haber aprendido la lección y ya no improvisa sus guerras como en el pasado. Veamos qué ha hecho.
A mediados de la década del ’90, Chile adquirió más de doscientos tanques Leopard I, alemanes, destinados a las regiones extremas de Chile, tanto en el Norte como en el sur. Además desarrolló el cohete “Rayo”, el de mayor alcance en el mundo (y que sólo sirvió para cubrir los oscuros negocios de Pinochet). También por esa época, hubo una polémica desatada por la adquisición de un nuevo sistema de comunicación militar. Hacerlo público, supuestamente, debilitó la Seguridad Nacional.
A finales de la década, se desata el debate en torno a la adquisición de nuevos aviones. Luego sería si la cantidad de U$ 700 millones, acaso no fuese excesiva, tomando en cuenta las urgentes necesidades sociales. Se decide que no y que la mejor oferta son los F 16, en vez de los Mirage o los Grippen. El criterio de esta compra es la ‘renovación de material obsoleto’, para la defensa del espacio aéreo, desoyendo las críticas por la falta de un "off set" comparable al gasto realizado de la empresa ganadora de la licitación. Después se filtró que a las otras empresas no les habían solicitado realizar un paquete "off set", a pesar de que ser especialistas en ello, con múltiples ejemplos en el ámbito internacional, que igualaban e, incluso, superaban el gasto en armamentos. Se critica que el modelo es un caza de supremacía aérea, capaz de anular los Mig peruanos y cualquier cosa que vuele, pero que EE.UU. no los armará con los cohetes de última generación. La oferta francesa incluía su tecnología de punta. Su base va a ser la región de Antofagasta. Si se trata de defensa, ¿por qué no Santiago, donde está concentrada un tercio de la población chilena?
Paralelamente se estudia el reemplazo de fragatas, bajo el mismo concepto de ‘renovación de material obsoleto’. Pero a mitad de camino, se cambia el proyecto original. En vez de construirlas en Chile, en un convenio de traspaso tecnológico con un consorcio alemán, donde no sólo se ganaba en precio, sino en capacitación para los trabajadores y un efectivo traspaso de tecnología, se adquirirán naves usadas de la Real Armada de Inglaterra. A esto hay que agregar dos prototipos de submarinos oceánicos franco-españoles, uno de los cuales ya está construido. Nuevamente hablamos de cientos de millones de dólares en tecnología militar ‘de punta’.
Todo resulta normal en una nación que no ha podido adquirir material bélico en más de treinta años, debido al embargo estadounidense. Lo extraño es que, salvo el material para el ejército, todo lo demás sólo llegará a territorio chileno desde mediados del año 2004 (submarinos), hasta finales del 2006 (F16).
Pero: ¿Por qué en este lapso de tiempo y no otro? Todo pudo haberse concretado antes, como los tanques o el equipo de comunicación. Si era necesario ‘renovar material obsoleto’, estaba obsoleto por lo menos desde el retorno mismo a la democracia, es decir, desde 1990. ¿Por qué entonces no fue prioridad de Estado en ese entonces? Recordemos que hasta hace poco, todavía estaban contemplados como aviones de combate los mismos Hocker Hunter que bombardearon La Moneda el 11 de Septiembre de 1973, adquiridos por Salvador Allende. ¿Alguien sabe cómo fue la adquisición de los Mirage Elcan, tan cuestionados ahora último?
¿Será coincidencia que Ricardo Lagos esté comprando aviones, barcos y submarinos?
No. La maternal Ministra de Defensa chilena, Michelle Bachelet, ha dicho que no estamos en presencia de una carrera armamentista. Lo peor es que es cierto. No hay tal carrera, pues para una carrera se necesitan dos, al menos. Ningún país latinoamericano está en condiciones de financiar tales compras en estos momentos. En esto, Chile va solo. Salvo por el tío que le hizo una buena oferta (off set) por sus aviones: 0.
Otra razón sería el ‘equilibrio continental’, pero resulta que en la década del ’70, éste estaba claramente a favor de sus vecinos. El gran acierto de Chile en ese momento fue evitar la guerra con ellos, pues desde entonces su material de guerra era obsoleto e impedía ganar un conflicto, ya que tenía problemas con todos al mismo tiempo.
Lo anterior lleva a considerar la actual situación del ‘vecindario’. Si hay problemas en el vecindario, las familias se encierran en sus casas, construyen rejas, instalan alarmas, contratan guardias y compran armas para detener la delincuencia, tema transversal en Latinoamérica, pues bien, lo mismo sucede con las naciones. Recordemos que no hace mucho, a una orden de EE.UU., toda Latinoamérica fue gobernada por dictaduras. Ésta y no otra, es la razón que explica este explosivo aumento del gasto chileno en defensa.
Enumeremos algunos conflictos regionales: Revueltas sociales en Argentina que levantaron he hicieron caer cinco Presidentes en un año. Para qué hablar de la debacle peruana y el casi nulo apoyo de Alejandro Toledo. La Revolución Bolivariana en Venezuela y el fracasado golpe en el que se vio implicada la CIA. La eterna agonía de Colombia, agravada por la renuncia de varios ministros y generales. La dolarización de la economía ecuatoriana, producto de la fragilidad de sus instituciones después de asonadas militares-aborígenes. Por último, la caída del Presidente Sánchez de Losada en Bolivia al que, extrañamente, apodaban ‘el gringo’. El panorama, en vez de ser auspicioso para el pueblo boliviano, es cada vez más sombrío, dada su ‘inestabilidad’.
¿Qué tiene que ver Chile con eso?
Todo. Chile, a decir de todo el mundo, es el mejor alumno del ‘Nuevo Orden’. En la región es el ‘niño de los mandados’ del ‘tío’. De otra forma no se explican tantos tratados de ‘Libre Comercio’.
Aquí saltan varios datos que no han sido relacionados: tanto en Colombia, Ecuador como Venezuela, hay grandes reservas de petróleo, al igual que en Irak. Lo cual hace de estos países objetivos estratégicos para la política energética estadounidense y veamos cómo están: en eternas guerras contra el ‘terrorismo’, el narcotráfico y la guerrilla.
Se olvida que Bolivia también lo es hace tiempo. No por nada se han establecido en ella la mayor representación diplomática y de agencias antinarcóticos de la región. Recientemente reforzadas por un contingente de infantes de marina. Si están en peligro: ¿No saldría más barato retirar el personal?
Un detalle: ¿De dónde creen que Bolivia saca el ácido sulfúrico necesario para refinar la cocaína, sino de las mineras cupríferas de Chile?
Por otra parte, los disturbios que terminaron con Sánchez de Losada, tienen una doble raíz: la forma de exportación del gas natural y la pobreza endémica de más de la mitad de su población. Por lo cual la ‘negligencia’ de EE.UU. al no prestarle ayuda financiera a su gobierno, se enmarca en una política sistemática de desestabilización interna que justifique una intervención militar. Sobre este punto, la misma prensa chilena mencionó que hubo una suerte de infiltración militar chilena en la articulación de la represión a los manifestantes. ¿Es el preludio de algo mayor?
Comparemos la situación de Bolivia con la de Argentina. Cuando a finales del año pasado se supo que tenía un índice similar al boliviano, hasta el FMI demostró que tenía corazón y le perdonó gran parte de los intereses de su deuda. El caso boliviano viene desde siempre y ¿alguien ha dicho algo, antes de la XIII Conferencia Iberoamericana?
Es más. Si no fuese porque necesita dinero para sostener a sus representantes en Irak, Kofi Annan, ni siquiera hubiese asistido a la reunión, ni mucho menos, hubiera comprometido su mediación, para buscar una salida al mar para Bolivia. Asunto, obviamente, imposible.
Por si todo esto fuese poco, la única empresa comprometida para hacer el gasoducto es, ¡qué coincidencia!, inglesa y ha decretado que no lo hará por otro puerto que no sea chileno. Por otra parte, la población boliviana ha manifestado su intransable negativa de exportar el gas por Chile, lo cual hace prácticamente imposible una solución negociada. Recordemos que el salitre, después de La Guerra del Pacífico, quedó en sus manos y su operador, elevado a la categoría de Sir, cuando era casi un pelagato.
El conflicto radica en que EE.UU. no puede esperar. Hace años que vienen enfrentando una crisis energética, debido a la insuficiencia de sus propias fuentes en comparación con las necesidades del crecimiento de su economía (la ‘locomotora’ del mundo) y el autoboicot de Enron contra California para aumentar sus ganancias. La mejor forma de poder recuperarse es teniendo energía barata para sus industrias. ¿Qué pasa si los árabes le cortan el combustible a la locomotora? Mejor ni hablemos de su déficit fiscal (¡oh, pecado capital según el FMI!), el cual los hace los mayores deudores del mundo.
Hace poco asumió un Republicano poco dado a la diplomacia, debido a estas mismas dificultades económicas. Por lo que la caída de un Presidente, que no pudo asegurar el abastecimiento de gas natural a la quinta economía del mundo, que por sí sola es California, es tan sólo un ‘daño colateral’. Por así decirlo, se ‘repatrió’ a Sánchez de Losada, después de su misión abortada por los mismos EE.UU.
Esta es la causa de que el gas sólo pueda salir al Pacífico, sin interferencias, como las del gasoducto argentino que vio afectado su flujo hacia Chile debido a una huelga en la empresa argentina; y en gran cantidad, ya que se necesita en California. Imaginen si el gasoducto saliera de Bolivia y terminara en Perú. Cualquier manifestación alteraría los volúmenes exportados y sobran motivos para protestar en ambos países. Eso es lo que justamente pretende evitarse con una salida por Chile, ya que ha demostrado suficiente ‘solidez’ en la entrega de sus recursos naturales al mundo, aún a costa de su propio desarrollo como nación. De otra forma no se entiende la negativa de la administración Lagos a tratar el tema de un Royaltie a la Gran minería Privada del Cobre y que de aprobarse sea el más bajo del mundo.
Un hecho que ha pasado por alto, ha sido el poco ‘revuelo’ que causó la salida de Sánchez de Losada, en comparación con el fallido golpe de Estado que afectó a Hugo Chávez, a comienzos de este año y que dejó de cabeza a muchos Presidentes, entre otros, al mismísimo Ricardo Lagos. En cambio, no hubo ni asomo de inquietud por parte de los vecinos de Bolivia. Como en el caso argentino, todos lo sabían de antemano.
Otro detalle. Hace tiempo que las relaciones de Chile con Argentina están en la senda de la integración económica. Solucionado el diferendo por Laguna del Desierto a favor de Chile, ya que geográficamente pertenecería a Argentina, todo ha sido favorable. Los chilenos van de turistas a Argentina y sus empresas se expanden favorablemente ante la caída de la economía argentina.
Algo parecido se está intentando hacer con Perú. Lamentablemente el caso Luchetti empañó esto. Pero lo más casual es el intento de dos importantes Universidades, una de cada país, por escribir una Historia consensuada de la relación de ambas naciones. También hay que tomar en consideración el abierto apoyo a la candidatura y gobierno de Alejandro Toledo, por parte del bloque oficialista del actual gobierno chileno. Tampoco es de extrañar la relación del Partido Socialista con Alan García.
Pregunto: ¿Por qué no se desplegó un esfuerzo similar con Bolivia simultáneamente? ¿No había suficiente personal calificado? Recién ahora, en que todo se calmó, aparentemente, se está iniciando un acercamiento serio. Todos son generales después de la batalla, dando recomendaciones al nuevo Presidente de Bolivia, Carlos Mesa, y prometiéndole todo su apoyo en la reciente cumbre Iberoamericana. Sería hermoso creer que esto lo impulsa la buena voluntad de los pueblos y sus representantes.
Pero es tanto lo que está en juego, que más bien se trata de hacerlo “por las buenas o las malas”, como se dice comúnmente. ¿Qué va a pasar si a pesar de toda la asistencia que le den los organismos multilaterales, el pueblo boliviano todavía insiste en procesar el gas en vez de enviarlo en bruto por un puerto chileno? En otras palabras, ¿qué pasa si no aceptan desperdiciar la última posibilidad de desarrollarse?
Sus vecinos están cada vez más de acuerdo en que el mercado no debe ser cuestionado por la fuerza o la historia de los pueblos. En este sentido el caso de espionaje en el consulado argentino va más allá de un simple error de ‘inteligencia’. Si Argentina apoya la versión que Chile entrega acerca de algo tan grave, ¿qué pasará en el futuro, cuándo exista la posibilidad de repartirse un pastel tan grande?
El escenario ha quedado establecido. Por una parte, Bolivia está aislada en su posición de no exportar el gas por un puerto chileno, ya que ningún país de la región secunda su moción, más allá de la retórica. Por otra parte, las declaraciones de que es una decisión ‘soberana’, la solución de dicho tema, van acompañadas de ‘negociaciones’ comerciales y presiones para frenar el contrabando, el narcotráfico y su eterna petición de salida al mar. ¿Alguien se extrañó con la iracunda reacción del presidente Lagos porque el Presidente Hugo Chávez quiere bañarse ‘en una playa boliviana’?
Bolivia jamás tendrá salida al mar. Quebraría la geopolítica continental. El norte de Chile vive de Bolivia, he ahí la razón del contrabando, ya que nada entra o sale de Bolivia sino por Chile. Situación que comparten el sur del Perú (Tacna) y el norte argentino (Jujui, Salta, Tucumán), no por nada son provincias pobres. Incluso Paraguay y el sur de Brasil, que pretenden construir “corredores bioceánicos” hacia los puertos de Arica, Iquique y Antofagasta para sus exportaciones.
Pero el punto más importante es que Chile perdería la ventaja estratégica de la Cordillera de Los Andes, la cual hace fácil la defensa. Dar salida al mar a Bolivia, estratégicamente, es comparable a la cesión de los sudetes por parte de Checoslovaquia a la Alemania Nazi. Lo peor de todo es que muchos chilenos, y no me refiero de los ‘a pie’, piensan de este modo. Por eso intentaron parar la revuelta en su origen.
Aquí vienen a explicarse los denodados esfuerzos chilenos por ‘ponerse en la buena’ con sus vecinos, pero sólo con dos de ellos (Perú y Argentina). Así tendrá ‘las manos libres’, en caso de ser, nuevamente, el gendarme de los intereses del Imperio de turno. ¿Qué tan difícil es inventar un incidente en una frontera tan ‘caliente’ como la chileno-boliviana, sobre todo, tomando en cuenta que el 80% de los bolivianos no quiere a Chile? Es posible hasta que lo disfracen de ‘ayuda humanitaria’, como en Irak o Haití. La única incógnita es: ¿Cuánto tiempo va a esperar EE.UU. a que Chile solucione las cosas, por “las buenas”, para empezar a hacerlas por “las malas”? ¿La llegada de los F16 a Antofagasta será el ‘pitazo inicial’, para la Cuarta Guerra del Pacífico?
La Segunda Guerra del Golfo tuvo un prólogo de algunos meses. Ahora la opinión mundial tendrá dos años de anticipación. Lo más probable es que ni los mismos bolivianos se enteren de la existencia de este artículo, dada la censura a que está sometida su prensa. Como dice ‘El Oráculo’ en “Matrix Revolutions”: “Todo lo que tiene un comienzo, tiene un final”. ¿Cuál será el final que le daremos a esta historia de guerras fratricidas?
Pos Data 2004: Si Bolivia no da el pase al gasoducto ahora y la ayuda de Kirchner da la presidencia a Morales, el gas saldrá por Buenos Aires y no por Mejillones. Lo cual disgustaría profundamente al Imperio. Este nuevo escenario complica y acelera aun más la búsqueda de una solución. Da la posibilidad a Chile de elegir entre dos caminos: le ofrece salida al mar por gas o presiona a Bolivia económicamente, abusando de la quiebra de su erario nacional. Chile tiene, como nunca antes, dos opciones: la grandeza de la generosidad o la condenación del egoísmo.
Señoras y señores: si Chile opta por la presión, les ruego a todos, que también presionen. Aunque yo sea chileno, prefiero evitar lo malo, antes que hacerlo y quedar sin condena. No soy como los militares, que arrojaron cuerpos al mar y además pretenden quedar impunes, diciendo que fue 'por nuestro bien'. Prefiero ser rechazado por mis compatriotas que nuestra nación nuevamente se bañe en la sangre de los más débiles. A fin de cuentas, ¿no es eso el verdadero patriotismo?
Pos Data 2005: Frente externo: Ahora hay otro país rearmándose: Venezuela. Respuesta de EE.UU.: "Nosotros derribamos Migs". Además, la ayuda de Kischner a Evo Morales le permitió constituirse en la principal fuerza política tras las últimas elecciones municipales, lo cual acerca la posibilidad de ser gobierno para las próximas elecciones. De ser así, Bolivia será un caldero de reivindicaciones anti chilenas, imposibilitando cualquier negociación que permitiera la salida del gas a bajo costo por costas chilenas. Además hay que tomar en cuenta el fortalecimiento de los movimientos nacionalistas antichilenos en Perú y el reciente incidente por la famosa "Ley de Bases...". Siendo este el escenario ideal para generar un conflicto de baja intensidad, como lo demuestran las maniobras militares chilenas de mediados del año pasado y noviembre (¿por qué será que cada vez que hay problemas a los pocos días hay 'ejercicios de enlace'?), ya que la zona en cuestión está cercana a la frontera chilena en la segunda región, sitio donde tendrán su base los F-16 recién llegados. Por otra parte, basta con un oficial rebelde, tipo Humala, que lleve un destacamento a la frontera, para que la cosa comience.
Pero lo peor no es eso, sino la base militar en el norte de Paraguay, con la excusa de 'tranquilizar' la 'triple frontera', el 'far west sudaca', porque allí viven miles de árabes y posiblemente células de Al Kaeda, van a montar una base de operaciones que fácilmente se puede transformar en el 'segundo frente' de una operación tenaza capaz de estrangular cualquier sublevación boliviana en cosa de días. La otra tenaza sería la chilena, con base en Antofagasta. O, peor aún, que los mismos yanquis inventen un tráfico de armas en la triple frontera, del lado boliviano, ahora que Evo es socio de Chávez y se metan a conquistar Bolivia. Una vez hecho esto, solicitarán la ayuda internacional para estabilizar la situación y miren quien será el primero en prestar 'ayuda humanitaria': Chile. De pasadita, se instala en tiempo récord un sistema de canje de 'gas por alimentos' y miren por dónde sale el gasoducto, hecho por ingleses: Antofagasta.
Ya que hablamos de fuerzas aéreas: ¿Cómo es posible que un senador obtenga fotografías de un satélite de la inteligencia israelí de forma tan oportuna? ¿Por qué los peruanos habrán prologado dicha pista de aterrizaje? ¿Cómo se alinearán las demás naciones latinoamericanas, si ya se están lavando las manos calificando el impasse peruano chileno de 'tema bilateral'? ¿No harán lo mismo si están en juego los intereses de la 'República Imperial'? Los F16 no son interceptores, para eso están los F15, sino multipropósito. De hecho, son los encargados de destruir dicha base, por su capacidad de llevar bombas y misiles.
Frente interno: La ministra de defensa de hace dos años cuando comencé esta reflexión, ahora es la candidata oficialista a la Presidencia. Siendo lo más probable que sea electa, ¿se subirá nuevamente al tanque? Creo que esta vez no será para ir en ayuda de los damnificados por los temporales en Santiago, sino para llegar a Tarija o Lima. Que su doctorado en Defensa lo haya conseguido en EE.UU., no debiera pasar desapercibido a la hora de evaluar su posición al respecto.
Por otra parte. ¿Que pasa si Chile queda "demasiado polarizado" por los juicios a Pinochet y sus cuentas, el informe Valech y sus correlatos judiciales y las futuras elecciones presidenciales y parlamentarias? ¿Para qué hablar de las 'escandalosas diferencias en la distribución del ingreso', que sí tienen polarizada nuestra sociedad en multimillonarios y miserables? ¿No sería "desahogar" esa presión en un 'enemigo común', un chivo expiatorio, lo que serviría para recomponer la "unidad nacional"? ¿Por qué será que el único tema en común entre Derecha y Concertación es la defensa irrestricta de la 'soberanía nacional'? ¿Será porque de las dos primeras regiones viene más de la mitad de los ingresos de la 'nación' ó, mejor dicho, de los ya popularizados oligopolios que la dominan? ¿Por qué tanto drama por el conflicto pesquero con el Perú, será Angelini que no quiere ver mermada aún más su fortuna, después de desastre ecológico en Valdivia? ¿Tienen miedo de que los ariqueños prefieran volver a ser parte de Perú y con ello ver mejorada notablemente su calidad de vida a seguir siendo ciudad de segunda clase en Chile?
Hasta la ONU dice que somos xenófobos y nadie hace nada, ¿por qué, no será que eso le conviene a alguien? Hace unos meses, al hablar con unos jóvenes a los cuales creía mis amigos, me preguntaron sobre este punto para saber a qué atenerse: "Y, Enrique, ¿hay guerra o no hay guerra?". Yo empecé una argumentación parecida a la ya expuesta, a lo cual ellos insistieron enfadados: "Pero bueno, ¿va a ver guerra, sí o no?". A lo que respondí: "Dadas las actuales circunstancias, es lo más probable". Ahí vino mi sorpresa y desilusión: "¡Qué bueno, así podremos matar cholitos". No es casual el aumento de grupos de jóvenes que se autodenominan neonazis y sus violentas acciones en Chile.
Para concluir: Las autoridades chilenas están nerviosas de una nueva coalición peruano boliviana (la tercera) y por eso están haciendo toda la bulla que pueden para dejar la sensación de "mírenlos, ellos empezaron" y así no quedar como los malos de la película en caso de tener que intervenir militarmente en alguno o en ambos países, cosa que, como pudieron apreciar con mi diálogo, sería bien recibida por una juventud deseosa de descargar su ira y frustración en un chivo expiatorio, ya que no alcanza a comprender que es el modelo socio-económico-político-militar por el que matarán, el mismo que frustra sus existencias y origina su ira.
Estos mismos factores: frustración e incapacidad de comprender su situación, al generar su ira, son los que han preparado una generación de adolescentes violentos y que, en las clases más bajas, ha derivado en un aumento de la delincuencia juvenil. Dicho fenómeno social ha servido de excusa para montar una psicosis colectiva, azuzada por los políticos y la prensa de derecha (especialmente por los canales de televisión, supuestamente, 'católicos'), para implantar un discurso duro, centrado únicamente en la represión. De esta forma, los índices de inseguridad de la población se han elevado a sus máximos históricos, por sobre el de otros países donde sí hay motivos para sentirse inseguros como el narcotráfico o las guerrillas. Esta 'sensación de inseguridad interna' es hábilmente explotada para 'extrapolarla' hacia el exterior y así se ha llegado a establecerse que Chile está 'aislado' en el 'barrio'. Por lo cual armarse y usar dicho armamento, está totalmente justificado, a los ojos de la inmensa mayoría de los chilenos.
Como decía al principio, no decir estas 'cosas' también es complicidad, por omisión, con los que disfrutan planificando y haciendo las guerras. Yo no quiero ser cómplice de más muertes, por eso escribo estos tristes presentimientos, para que mañana no sean realidad. Cuento contigo.
Post Data 2006: Hace pocos días he descubierto la fecha exacta para el conflicto ó la operación gasoducto a Mejillones. Será el mismo día en que de comienzo su Asamblea constituyente: 6 de agosto. Ninguna de las siete hermanas está dispuesta a aceptar que una constitución que nacionalice dicha riqueza. Como las siete hermanas son las que mantienen a flote al G8, éste no hará más que responder en consecuencia, con su vaquero de turno a la cabeza. El despliegue chileno en Haití ha sido la mejor carta de presentación y entrenamiento para hacer el trabajo sucio en Tarija. ¿Por qué creen que se suicidó el general brasileño? ¿Por qué será que antes que los alimentos de la ONU lleguen a Bolivia, estará siendo bombeado el gas hacia ese pequeño puerto de la segunda región chilena? ¿Dije que sería por una empresa inglesa?
Para finalizar, debo constatar tristemente que se ha reformado el código penal para responsabilizar criminalmente a un parte de los menores de 18 años. Dicha Ley de "responsabilidad juvenil", ha sido denunciada por organismos internacionales como una de las más duras del mundo. Si eso es aprobado socialmente al interior de Chile, ya que fue propuesta y votada por la misma coalición que ahora exhibe orgullosamente la primera Presidenta de Chile, ¿de qué no seremos capaces en el exterior? Esto refuerza mi tesis de que bastará una pequeña excusa, igual que un impuesto en 1879, para que toda una vasta operación se cierna sobre Bolivia. Recordemos que esta Presidenta fue anteriormente Ministra de Defensa y es hija de un general, a pesar de lo cual fue duramente criticada por su falta de 'liderazgo'. En una situación así, ¿alguien cree que le temblará la mano? Casi por ese sólo hecho, tomará las decisiones más duras, para que no se diga que fue 'blanda' ni que carece de las dotes de mando de un 'estadista', como lo fue su predecesor en el cargo ni que por su culpa Chile perdió "una oportunidad histórica", como está tan de moda decir.
El broche de oro, es la sociedad chileno-argentina para la creación de una fuerza de tarea conjunta, de despliegue rápido (tak force, como se les dice en inglés), para asuntos continentales. Ahora que Evo Morales le ha dicho a Kirchner que le subirá drásticamente el precio del gas, ¿no le gustaría a K. Mantenerlo al mismo precio, si no menor? La necesidad tiene cara de hereje, dice el dicho, y "poderoso señor es Don dinero", dice el poema de la Edad de Oro española. A quien tenga oídos, que camine, que la cosa ya comenzó.
Pos Data marzo 2006: Lo de 'Renovación de Material Obsoleto' es la peor mula de todas. Un amigo aviador me dijo que nunca antes Chile había tenido tantos aviones y desde la Guerra del Pacífico tenía una armada tan temible. Lo de los atentados en los hoteles de La Paz es sólo el primer hecho de hostigamiento que predije hace años. Que Morales se haya anticipado a cualquier investigación y atribuirlo a Bush junior no es casualidad. Para más remate, las últimas intercambio entre junior y Chávez no deja lugar a dudas, en un par de años tendremos la famosa guerra de la Amazonia, de la cual ya se hablaba en Robocop. No deja de ser interesante que primero se meta con Irán. El punto es: ¿Bush es tan estúpido para meterse en un país el doble de grande de Irak, sin haber 'estabilizado' dicho frente, que ahora sería su retaguardia? Como ha demostrado estar al mismo nivel que la media de su población, es decir, con el coeficiente mental de Homero Simpson, tal como me dijo un amigo estadounidense, lo más probable es que se quiera despedir del mundo incendiándolo con dichas guerras.
Dos consideraciones antes de terminar, por ahora:
1. El único que ha podido conquistar lo que hoy conocemos como Irán, desde el occidente, ha sido Alejandro Magno. Y todos estaremos de acuerdo que entre él y junior hay una 'leve' diferencia. ¿O no?
2. ¿Qué guerra ha sido el mayor trauma de EE.UU.? Venezuela tiene escenarios muy parecidos a los de dicho país. El conflicto escalaría de una manera demasiado parecida a ése.
Hay dos preguntas que cabe hacerse aquí: ¿Qué harás para evitar dichos conflictos? ¿Qué harás si estos conflictos llegan a estallar? Si la 'falta de apoyo' de un presidente como Lagos, de nada sirvió para parar a Bush en Irak, ¿realmente crees que Michelle I tendrá algún peso para frenarlo ahora? Todas las evidencias indican que es su mejor agente en la región, no por nada estudió en su academia más prestigiosa, los mismos temas de defensa que animaron la famosa teoría de la Seguridad Nacional.
LA CASUALIDAD NO EXISTE.
EL PODER ES UNA ETERNA CONSPIRACIÓN.

1 comentario:

www.fijate.cl dijo...

Mierda:
la coherencia de sus palabras es abrumadora. No puedo salir de mi asombro, siendo que si nosotros estamos hablando de ésto ahora -perdón, usted escribiendo de ésto ahora- la concatenación de hechos futuros, nos llevará hasta el mismísimo aplacamiento de las fuerzas que se levantan para detentar a chilito lindo.

 
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